domingo, 4 de abril de 2010

Montalvo, entre la rebeldía y la literatura


Por: Xavier A. Andocilla R.

Un hombre de mirada tensa, frente amplia, cabellos ondulados, ojos negros y profundos rasgos mulatos era la identidad física de Juan Montalvo Fiallos, ambateño nacido el 13 de abril de 1832 y figura trascendental del pensamiento político y literario ecuatoriano.

Hijo de comerciantes, enfrentó una profunda discriminación de parte de las clases pudientes. Montalvo fue repudiado, en primer lugar, por tener en sus venas sangre mulata y, en segundo y principal término, por la posición política de corte liberal y anticlerical que asumió.

Juan Montalvo -Según Agustín Cueva- “fue un hombre como todos, pero apasionado, luchador y de gran talento” que le tocó vivir un momento de la historia ecuatoriana muy compleja; en esos tiempos se vivía un escenario de profundas luchas de clases, por un lado los terratenientes buscaban mantener a toda costa su poder y por el otro, la burguesía se levantaba en contra del feudalismo y pretendía imponer el liberalismo, ideología de la que era portavoz Montalvo.

La característica más llamativa de Juan Montalvo fue su actitud desafiante a las clases dominantes de ese entonces, en sus escritos se esbozaron el valor y se proponía  fustigar a dictadores, derrocar gobiernos ineficaces y autoritarios, y promulgaba acciones revolucionarias en contra del sistema feudalista.

Se inició como combatiente de la pluma en enero de 1866 cuando publicó “El Cosmopolita”, revista política que se editó nueve ediciones y que apareció a la luz pública con el objetivo de luchar ferozmente contra Gabriel García Moreno. Otro ejemplo de confrontación al estatus quo fueron sus escritos aparecidos en doce números de “El Regenerador”, páginas en las que azotó al presidente Borrero.   

Desterrado en varias ocasiones, utilizó como principal herramienta de lucha el ensayo, logró con éste género consolidar sus puntos de vista y denunció la esclavitud ideológica y material. Una de sus obras más importante se trata de una serie de ensayos denominados “Los Siete Tratados” los cuales fueron elaborados en Ipiales entre 1873 y 1875, y en los que se expone un sorprendente lenguaje polémico y literario.

Dejó impregnado en sus escritos no solamente frases elocuentes y con una prosa elegante, sino también se manifiestan importantes enseñanzas de rebeldía como las escritas en “las Catilinarias”. En sus doce capítulos esta obra realiza una dura crítica a la tiranía y la dictadura militar de Ignacio Veintimilla; a la vez, nos plantea importantes retos como la tan afamada frase “desgraciados los pueblos donde la juventud no se rebela contra el tirano y los estudiantes no hacen temblar la tierra”.

Juan Montalvo fue un rebelde de su tiempo, recogió los pensamientos progresistas de esos años y combatió a lo más atrasado de la época, se opuso a la dominación feudal y al clero, utilizó las herramientas que el desarrollo sociedad le permitió obtener.

Elaboró una alta producción literaria, su talento fue reconocido por grandes autores como Rubén Darío que señalo: “la belleza florestal de su lenguaje tiene la sabia de América. Su huracán es de la pampa, su tempestad es del trópico”. El 17 de enero de 1889 murió en París en la casa Nº 26 de la calle Cardinet.

   

viernes, 2 de abril de 2010

El Prometeo

Por: Xavier A. Andocilla R.

Ayer subí al Olimpo,

me tope con los dioses

de la tristeza y la soledad.

 

Como todos los altísimos,

pretendieron someterme,

pero al sentir mi rebeldía,

quisieron liquidarme,

y quitarme mi libertad.

 

El destino

unido con los villanos,

jugó sus dados

y aposto contra la ilusión.

 

Pero todos unidos

no pudieron arrebatar

los sueños y las esperanzas,

ni tampoco

degollar el futuro

y asesinar el presente.

 

Me levante desde las fauces

de los tiranos,

les miré directamente a los ojos,

y les robé la sonrisa

a los dioses de la tristeza y la soledad.

 

Baje al mundo de los mortales

y  les enseñe la sonrisa de los dioses,

en ese momento los mitos de los eternos

desaparecieron por la luz de las utopías.

 

Hoy somos libres,

la sonrisa ha gobernado el mundo

y los dioses de la tristeza y la soledad

han desaparecido del universo,

por fin ya nadie los recuerda,

ya nadie les guarda oración,

ya nadie les guarda devoción.

 

Quito,

Marzo 2010

Cuídate Mujer


Autor: Rafael Larrea.

¡Cuídate mujer del que te mima!

¡Cuídate de aquel que te suspira

Y no te conduce por el camino del combate

al mismo tiempo!

¡Cuídate del que dice amarte

y no te enseña amar la justicia!

¡Cuídate de los que te cuidan, mujer,

te quieren presa,

dormida entre las rejas de tu propio engaño!

 

Tu corazón y tu cuerpo, mujer,

Marionetas ni carruseles

donde se puede perder solo el aliento.

Tu voz, mujer, tus cabellos

son perfectas armas contra

 nuestros comunes enemigos.

Tus pechos dan de mamar al mundo que nace,

No al pasado que muere.

 

Y repítete, mujer, todas las noches

estos sencillos versos:

¡Bendito sea el esclavo que se rebela!

¡Glorificados sean el canto y la lucha

Por una nueva vida!

No tenemos otra vida, mujer,

ni otro sol,

ni otra alternativa.

en todos los rincones de la tierra

alguien lucha por su patria,

por la libertad, por la justicia,

por el pan y por la belleza.

 

Cantamos y luchamos

y nos reproducimos

en nuestros propios cantos y luchas.

Junto a un hombre,

una mujer levanta el fusil

y nace un nuevo mundo.

 

Junto a un hombre,

una mujer levanta al hijo

entre sonrisas.

Junto a una mujer,

el hombre empuja la palanca

del cambio necesario,

obligatorio.

 

¡Mitad del cielo,

únete a la mitad el mundo que pelea!

Estamos aquí los dos

y el enemigo tiembla.

Los dos tenemos un futuro

claro y sencillo.

 

Volveremos a amarnos

una y otra vez,

antes y después de los combates.

En los sueños

nuestros rostros conquistarán la tierra,

porque los dos tenesmos la razón!

porque los dos tenemos la fuerza!

 

 

Rafael Larrea, poeta de lo irreverente

Por: Xavier A. Andocilla Rojas 

Hace 15 años, el 22 de abril murió físicamente  Rafael Alejandro Larrea Insuasti, un revolucionario que supo vincular su sensibilidad y estética de artísta con su práctica política y militancia comunista. Sus letras irreverentes fueron dardos certeros contra lo establecido, sus versos se convirtieron en dedicatorias de rebeldía a las clases oprimidas y sus escritos fueron ejemplo de los hombres nuevos.

Rafael Larrea nació en septiembre de 1942, al llegar a la Universidad Central se vinculó con el movimiento artístico y literario autodenominado Tzántzico, que planteaba enlazar las características e identidades de los pueblos del Ecuador con una visión estética de izquierda y bajo el concepto del 'poder de la irreverencia'. La primera aparición de este movimiento fue en 1962 en un festival de poesía universitaria que se realizó en el Teatro Sucre; según Alfonso Murriagui, los Tzántzicos conocidos también como los reductores de cabezas,  “parodiaban los rituales de las tribus de Shuar, deciden reducir simbólicamente, las cabezas huecas y consagradas de los poetas y escritores que deambulaban por los corrillos artísticos y literarios”.

La obra poética de Rafael Larrea incluye escritos de rebeldía; en ellas demuestra una gran capacidad de profundidad y reflexión, en los que expones su condición de comunista íntegro. Su poesía está plasmada en seis libros: 'Levantapolvos', 'Nuestra es la Vida', 'Campanas de Bronce', 'Bajo el sombrero del poeta', 'Nosotros, la luna y los caballos', 'La casa de los siete patios'. Esta última obra fue publicada después de su muerte. Además escribió un sin número de canciones que hoy forman parte del repertorio musical de los pueblos del Ecuador tales como el "Capishca de la libertad", "La Negra Clara Inés", etc.

Su capacidad política y artística le permitió dar aportes trascendentales en la construcción del Centro de Arte Nacional y La Unión Nacional de Artistas Populares (UNAP). “El poeta, como cariñosamente lo llamaban, fustigó siempre a aquellos que pretendían artificiosamente separar las formas de la esencia, por ello, lucha y canto, poesía y propuesta, teoría y práctica, arte y política son en Rafael Larrea un todo” (Escritos Políticos de Rafael Larrea Insuasti, publicados por la Comisión para el Arte y la Cultura del PCMLE, colección 40 años del PCMLE, ediciones ERE, pág. 11)    

Desde joven fue militante del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador, por su acción destacada  llegó a ser parte del Comité Central, del Buró Político y del Secretariado del Comité Central. Fue uno de los líderes en la construcción de la vanguardia de la clase obrera y sus escritos teóricos y políticos son importantes contribuciones para la acción del partido, de la militancia y las organizaciones.  Se convirtió en un líder de la propaganda de nuestro partido y por casi 20 años fue encargado del Semanario En Marcha, logró resumir la experiencia y los conocimientos adquiridos y conjuntamente a varios camaradas elaboró el Primer Manual de Propaganda revolucionaria del PCMLE.

Al cumplirse los 15 años de la muerte de Rafael Larrea, se lo recorda como un poeta de lo irreverente, un artista que canto contra el capital, un comunista destacado, un revolucionario creador y un político que antepuso los intereses de los trabajadores, la juventud y los pueblos ante los suyos.   

martes, 30 de marzo de 2010

INTENTO DE SABOTAJE A UN LIBRO DE AGUSTIN CUEVA


Carlos Lasso Cueva 

Publicado en: http://k-oz-editorial.blogspot.com/2010/02/proposito-del-pais-de-valdanito-intento.html

Quisiera preguntar a las personas que lean estas líneas, si han leído la introducción que escribió Agustín Cueva para el libro “Tiempos conservadores”. Es un ensayo de 18 páginas, titulado "El viraje conservador", en donde se describe la tendencia de la época que para nosotros ya es historia.

Me acuerdo de este ensayo porque el Ministerio de Educación del Ecuador, en su colección “Memoria de la Patria”, acaba de editar una colección de ensayos de Agustín, tomados de sus libros Entre la ira y la esperanza, Literatura y conciencia histórica de América Latina, Lectura y ruptura y El proceso de dominación política en el Ecuador. El título de este tomo es Literatura y sociedad en el Ecuador. Todo esto está bien. Lo malo es que se le ha permitido a un intelectual neoliberal, totalmente antagónico con el pensamiento de Cueva, hacer, para que se luzca, el prólogo. Y, de paso, exhibe en su ridiculum vitae (la definición, tan oportuna, es de mi admirado amigo el poeta Raúl Arias, a quien avisé desde Guayaquil del cometimiento de este insolente desaguisado) un montón de libros que ha escrito (son más de 30 creo… ¡qué gran desperdicio de papel!), que deben haber pasado muy desapercibidos porque yo jamás he visto siquiera la portada de ninguno de ellos. Y en conversaciones y discusiones con amigos escritores, jamás nadie ha mencionado un solo libro de este señor Valdano, al que conocemos exclusivamente porque desempeñó un alto cargo en el gobierno sucretrizador de Owaldo Hurtado. Esto indica que se trata de un mediocre. Un mediocre ampuloso que ha cometido una enorme indelicadeza. Un desconocido escribidor que no es referente cultural ni por decreto.

 

Es una incongruencia que a una persona de esta laya, que nunca ha caminado por nuestras veredas, se le de gratuitamente la ocasión de “lucirse” tratando –muy sigilosa e hipócritamente- de envenenar el ambiente intentando decir algo malo contra el pensamiento o contra la tendencia ideológica de Agustín Cueva. Y no se trata de sectarismo, pero es que si estamos hablando de temas cardiovasculares, es impropio que se le de la palabra a un mediocre urólogo. Aquí me acuerdo que a un colega y paisano de este señor Valdano, escribidor de libros que nadie ha leído, Carlos Julio Arosemena calificó de “catador de urinarios”. ¿No será Valdano catador de urinarios del Opus Dei o algo parecido?

 

Este señor Valdano se jacta de un grupo cultural anodino que había creado en los años 60, y pretende ponerlo como ejemplo frente a las tendencias culturales que Cueva apoyó, el famoso grupo Tzántzico integrado por brillantes personajes que he conocido de cerca, como Rafael Larrea, excelente poeta; Ulises Estrella, cuya obra cultural merece respeto; Raúl Arias, poeta insuperable en su tendencia surrealista. Este Valdano es un cero frente a cualquier de ellos, pero pretende desautorizar a Cueva y descalificar a una tendencia cultural que hizo época, poniéndose él como ejemplo del “buen camino”. Liderzuelo de intelectualillos intrascendentes y conformistas, buenos trepadores, buscadores incansables de cargos públicos, medrosos sacristanes de la gran misa de la democracia cristiana que tanto daño le ha hecho al país, desde Hurtado a Mahuad: hombres del statu quo. Y por ahí, entre el recuerdo de estos “estadistas de la muerte”, asoma su cabeza de ratoncito en búsqueda de un trozo de queso para hincarle el diente. ¿Será que se está postulando para que le den próximamente el premio Espejo? Cosas iguales y peores se han visto en esta ínsula… ¡Apostemos que se cree merecedor del premio Espejo este publicador! Ha de tener buenas “palancas”. Una preguntita: mientras los Tzántzicos, “destemplados, aullaban”, el grupo de Valdano, aparte de santiguarse con agua bendita, ¿a qué se dedicaba? Estos niños modelo deben haber andado con el Manual de Carreño bajo el brazo.

 

¿De quién habrá sido la idea de permitirle escribir este prólogo ponzoñoso e impertinente a este encorbatado y fatuo fantoche que logra así salir del anonimato cultural? ¿Es que la “Revolución ciudadana” compagina con estos pelafustanes derechosos? ¿Será que en más de un sentido es colega del Ministro Vallejo? ¿Será que pertenecen a la misma fauna heteróclita adicta a la anfibología? Este anónimo señor Valdano que recién asoma su cabeza ¿será digno de qué clase de ridícula etopeya? ¿Será que a los dirigentes de esta colección del Ministerio y “El Telégrafo” los inspiró la musa Melponeme? ¿O habrá sido Talía? En todo caso nosotros somos amigos de la musa Clío que siempre nos ayuda a tener memoria, a tener una idea clara de dónde estamos parados, y a tener presente quiénes son “los enemigos del pueblo”. Aquellos que han hecho todo lo posible por impedir que la luz de la cultura y la democracia social llegue a las masas populares de nuestro país. Aquellos que con tal de prosperar, muy sinuosos y comedidos, acolitaron empresas políticas oligárquicas, antipopulares, siniestras, de las que se beneficiaron recibiendo buenos sueldos, y luego siguieron, modositos, dándose aires de “gente decente”, no iconoclastas, sino elementos en los que los que preconizan la injusticia social pueden tener total confianza: “Intelectuales modelo”.

 

Ha pretendido este insulso oscurecer el pensamiento límpido de Agustín Cueva. Pero ahí está el libro para que Agustín nos siga iluminando el camino de nuestros esfuerzos por crear una sociedad fraterna, no dominada por banqueros ni magnates de los que este tipo de plumíferos como Valdano son sonrientes y perfumaditos esbirros. Esta nueva reedición de los ensayos de Agustín resistirá tener este malafesivo prólogo. La gloriosa nave de su pensamiento descolonizador seguirá navegando pese a los rasguños de este edecán de Oswaldo Hurtado. No se por qué será que me acuerdo que en el libro El proceso sociológico ecuatoriano, Mentor Mera traía a colación lo que había dicho García Moreno de Juan José Flores. No se tampoco por qué vienen a mi memoria esos versos de Don Antonio Machado: “mala gente que camina, y va apestando la tierra…” Por eso nosotros debemos decirle: No pasarás, vanidoso deprimente. No pasarás, finolis, mejor sigue con tu hiperdulia, que sigas teniendo una buena eupepsia, piñufle, y que suspendas para siempre tus escabechinas. Déjate de estragar la cultura de nuestro pueblo, pónte a vender manteca.

domingo, 21 de marzo de 2010

Colombia: La masacre de las bananeras

Tomado de: http://www.argenpress.tv/2010/03/colombia-la-masacre-de-las-bananeras.html

Aquel fue el “bautizo de fuego” de la clase trabajadora colombiana.

Vinieron los Consejos de Guerra, posteriores asesinatos selectivos de otros líderes y cárceles para los dirigentes nacionales y locales.

Con este artículo María Tila Uribe nos refresca la memoria de cómo y porqué se produjo la masacre de las bananeras hace 81 años, a manos del Ejército y de la United Fruit Company (hoy Chiquita Brands).

Con cerca de 7 millones de habitantes en esa época, nuestro país tenía cierto carácter de selva virgen, pululaban las haciendas tradicionales de costumbres casi feudales, era país de minas de oro, platino, carbón, sal, esmeraldas, inmensas plantaciones de café, banano, también tabaco y formas de esclavitud en las zonas caucheras del Amazonas.

25 años habían pasado del “rapto de Panamá” –así lo llamaban- y con la primera cuota de 5 millones, de 25 que pagaron a plazos por ese territorio los EE.UU., más el alza del precio del café, mas la Deuda Externa contraída entonces y la violenta irrupción de capitales extranjeros, los años 20 se convirtieron en la década de la aceleración de la industria y de la iniciación de la infraestructura económica y física necesaria para el desarrollo del incipiente capitalismo colombiano.

Así llegó la modernización a nuestro país, entonces se conocieron las máquinas nuevas para la producción fabril que aceleraban la industria y el trabajo manual de los artesanos, las trilladoras de café, las máquinas de coser de pedal que usaron las abuelas, los molinos y por supuesto todo lo eléctrico, a más de la mecánica automotriz, pues los carros reemplazaban a los románticos coches tirados por caballos.

Fue un decenio clave y sobresaliente en el siglo XX, no solo por la transformación que la tecnología de entonces obró en la vida de las gentes sino por lo que significaron los 2 más grandes fenómenos sociales de los primeros 50 años de ese siglo: el nacimiento de una clase obrera y la incorporación de las mujeres al mercado laboral. Lo primero se dio por el cambio de vida de millares de campesinos que dejaron de estar atados a las haciendas como aparceros o arrendatarios y comenzaron a incorporarse masivamente a las concentraciones obreras mediante un nuevo sistema de pago: el salario. Legiones de trabajadores se incorporaban a deferentes frentes de trabajo: 20 mil en ferrocarriles, más de 600 mil hombres y mujeres hacían posible la exportación de café, otros millares en la construcción de canales, cables aéreos, carreteras, adecuación de puertos, en fin……. Por su parte a las mujeres, que en ese tiempo solo podían trabajar como maestras, enfermeras o telegrafistas, las necesitaban ahora en los talleres de confección, las textileras antioqueñas, las fabricas de fósforos, cerveza, tabaco y otras recién abiertas. Además, comenzaban a conformarse ejércitos de secretarias para las oficinas.

Para esa desproporcionada movilización el gobierno expidió la ley de circulación, lo que permitió que masas enteras llegaran a trabajar como obreros en los enclaves norteamericanos: la tropical Oil. Co, en Barrancabermeja, explotaba el petróleo; la Frontino Goil Mines y la Choco Pacifico, oro y platino y la famosa United Fruit Company, protagonista de la masacre de los trabajadores al final del decenio, en la Zona bananera de Santa Marta.

La consecuencia natural de aquellas concentraciones obreras fue la organización y el descubrimiento del poder de la huelga. Las abismales diferencias sociales de riqueza y pobreza y la barbarie de un régimen hegemónico con 42 años en el poder, que utilizó el destierro, la muerte y la tortura para sus adversarios, cohesionó los distintos sectores sociales y a mitad de la década se fundaba la primera Confederación Obrera Nacional y el Partido Socialista Revolucionario, ambas instancias como resultado de un proceso de organización y de experiencias de años.

Sus lideres nacionales, entre ellos Tomas Uribe Márquez, Raúl Eduardo Mahecha y María Cano sintieron y enfrentaron su lucha en el fragor de las grandes huelgas, la ultima de las cuales fue la de la Zona Bananera, dirigida por los mas representativos Sixto Ospino, Adán Ortiz Salas, Aurelio Rodríguez, José G. Russo, Erasmo Coronel, igualmente por mujeres como Josefa Blanco, secretaria del sindicato de Orihueca, quien bajo su responsabilidad tuvo a 100 obreros, con ellos vigilaba que no hubiera corte de racimos de bananos y emboscó y redujo pequeños grupos de uniformados que luego llevaba al comité de huelga para hacerlos reflexionar si era el caso, o sacarles información o juzgarlos. Otra mujer olvidada fue Petrona Yance, la más destacada de entre 800 mujeres que participaron en la Huelga.

El Presidente Abadía Méndez y su ministro de guerra nombraron como comandante general a Carlos Cortes Vargas con exceso de atribuciones. El fijó el 5 de diciembre como la fecha para negociar el pliego de peticiones que contenía 9 puntos.

Los 25 mil huelguistas tenían a su favor la simpatía de la población y del propio Alcalde, de los indígenas de la Sierra Nevada, de los comerciantes y algunos ganaderos que les enviaban reses para su manutención. Y algo inusitado, por lo contrario a las ideas generalizadas, fue el hecho que muchos trabajadores norteamericanos se solidarizaron con ellos. Se sabe, también, que hubo deserciones individuales y de grupo en el primer tiempo de la huelga, reclutas que se negaron a disparar y otros que entregaron sus armas a los obreros.

Se estimaron en 5000 los trabajadores que estaban en la plaza cuando fueron rodeados por los 300 hombres armados. Contaban los sobrevivientes que después de un toque de corneta el propio Cortes Vargas dio la orden de fuego por 3 veces, sin embargo, nunca se supo cuantos muertos hubo: las narraciones populares orales y escritas difieren: de 800 a 3 mil, y agregan que los botaron al mar. Las oficiales admitieron de 15 a 20.

Aquel fue el “bautizo de fuego” de la clase trabajadora colombiana. Vinieron los Consejos de Guerra, posteriores asesinatos selectivos de otros líderes y cárceles para los dirigentes nacionales y locales.

En defensa de los condenados salió el joven Abogado Jorge Eliécer Gaitán, quien dejó para la historia colombiana una página inolvidable que terminó con éxito pues absolvieron a todas las personas acusadas.

La década de los 20 ha sido llamada con razón, la época de oro revolucionaria de Colombia

A quienes para "restringir y neutralizar" el accionar de las/os defensores/as de DDHH, interceptan este mensaje... se les desea la inteligencia suficiente para comprender y contagiarse de la esencia dignificante de la lucha por el respeto irrestricto de los derechos humanos.

domingo, 14 de marzo de 2010

La primavera en que se tomó el cielo por asalto


Era el inicio de la primavera de 1871 y las masas trabajadoras por primera vez intentaron realizar una revolución proletaria. El 18 de marzo comenzó  la guerra civil francesa, por un lado el pueblo de París se alzó en contra del capitalismo y por otro el gobierno buscó detener la rebelión. La clase obrera conquistó el cielo por asalto y con el poder en sus manos proclamó días después “la Comuna de París”, echo que se convirtió en punta de lanza para el proletariado en todos los rincones del mundo y dio confianza a los trabajadores y el pueblo por conseguir la emancipación.

Las causas de este acontecimiento eran diversas, la batalla contra Alemania produjo una dura situación política, económica y social para las clases dominadas. La guerra civil inició después del enfrentamiento bélico franco-prusiano en el que Francia sufrió una derrota tras otra; el 2 de septiembre de 1870 es detenido en el campo de batalla el emperador francés con todo su ejército, al enterarse de aquella noticia se produjo el  Golpe de Estado que derrocó al gobierno y la burguesía instauró la República, constituyendo un régimen provisional bajo el titulo de “Gobierno de la Defensa Nacional”.

La política del nuevo gabinete no tuvo cambio alguno, las clases dominantes buscaron acordar con los alemanes para tener las manos liberes en su lucha contra proletariado y frenar los anhelos de la revolución que se presentaron en la calles de París.

La burguesía preocupada que el pueblo  tenía en sus manos armamento, lanzo el 18 de marzo a sus tropas para quitar los cañones a la guardia nacional, pero las masas trabajadoras hicieron fracasar esta tentativa y como resultado el poder pasó al Comité Central de la Guardia Nacional, que dispuso constituir un nuevo poder, el del proletariado.

Inmediatamente formada “la Comuna de París” se planteó  la eliminación del ejército permanente y la burocracia, la electividad de todos los funcionarios, la separación de la Iglesia con el Estado y la implantación de la enseñanza gratuita; como medidas económicas se prohibieron las multas y el trabajo nocturno de los panaderos, las fábricas abandonadas fueron entregadas a la sociedad obrera.

Las enseñanzas que dejaron los comuneros eran múltiples, según Federico Engels, “la Comuna tuvo que reconocer desde el primer momento que la clase obrera, al llegar al poder, no pudo seguir gobernando con la vieja maquinaria del Estado; que, para no perder de nuevo su dominio recién conquistado, la clase obrera tiene, de una parte, que barrer toda la vieja maquinaria represiva utilizada contra ella”.

Al finalizar la primavera de 1871 los capitalistas y terratenientes lograron derrocar a los trabajadores alzados en armas, el 28 de mayo el ultimo foco de resistencia cayó y varios comuneros fueron arrestados y asesinados. 

Los errores que produjeron la caída de la Comuna de París se debieron a que el capitalismo francés se hallaba aún poco desarrollado y Francia era en su mayoría fundamentalmente pequeño burguesa; pero, sobre todo, la clase obrera no se  encontraba preparada, existía una diversidad de grupos que en su mayoría no comprendían con claridad cuales eran sus fines y como podían alcanzarlos. 

domingo, 7 de marzo de 2010

Levántate mujer abraza al pueblo en tu seno, guerrillera de la vida sostén de la revolución


Por : Mirko Senda

Tomado de la página web  Movimiento Democrático del Perú Dignidad Nacional http://www.dignidadnacional-peru.blogspot.com/

Hablar de la mujer peruana, es hablar de grandes hazañas, mujeres fecundas, de andar firme, de sonrisas francas, mujeres de decisiones, mujeres Bellas, llenas de encanto y ternura, llenas de verdad, mujeres del sacrificio, de la lucha; mujeres dignas e inclaudicables!.

La mujer es un infinito manantial de justicia y esperanza, en esa senda presto mi voz y mis manos para que entre las infinitas luchadoras peruanas marchen erguidas hoy, mañana y siempre lanzando el llamado a la libertad y la dignidad  junto a nosotros para culminar sus gestas a Kura Oqllo, Mama Asarpay, Tomasa Tito Condemayta, Cecilia Túpac Amar, Micaela Bastidas, María Parado de Bellido, Edith Lagos, Chabuca Granda, etc. Los políticos cobardes y traidores, los burgueses e imperialistas creyeron haberlas matado, pero desde sus tumbas hoy salen sus brazos, para empuñar LA UNIDAD Y LA LUCHA POR LA DIGNIDAD, y son mas fuertes como la voz del viento…

Heroínas de nuestro amado Perú que la prensa burguesa a intentado silenciar, por temor a que su ejemplo sea un torrente fértil de esperanza, emancipación y de un cambio radical para refundar el Perú…. A ellas todo mi amor, mi abrazo fraterno y combativo infinito

Mi tributo a la mujer Peruana:

Porque ser mujer y madre signifique el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas.

Porque ser madre te indigne ante los altos precios de la canasta básica

Porque ser mujer nos alumbra con paciencia y entrega el camino de la conciencia y el compromiso,

Porque las mujeres que llevamos la responsabilidad de la familia no nos falte un empleo e ingreso digno,

Por que las trabajadoras rompan el yugo de la dependencia para subsistir y en coherencia ayuden a quien lo necesita

Porque los hombres asuman la paternidad responsablemente y sin hipocresía.

Porque la esposa que exige sus derechos es consciente de sus obligaciones y asume la igualdad de género en el amor

Porque la joven rompa todos los moldes preestablecidos de una sociedad consumista y olvidadiza

Porque tengamos las condiciones necesarias para dar una vejez digna a nuestras madres

Porque no hayan asilos de ancianas sin recursos

Porque “NUNCA MAS” haya un gobierno que nos ofenda y nos insulte con el asistencialismo, negándonos el derecho a un techo, alimentación, salud, educación y todavía quiera que le devolvamos favores.

Por que las y los políticos se acuerden de las promesas que hacen a las mujeres madres durante su gestión pública.

Y porque se acuerde todo el mundo que los 365 días del año hay una mujer trabajando para reproducir la vida, limpiar la tierra y dispuestas a entregar a sus hijos a la batalla para acabar con los traidores y enemigos de la patria, esos oligarcas e imperialistas que no podrán arrancarme el alma…

Por qué, cada 8 de marzo se celebre su existencia y el resto del año se ejerza su dignidad y libertad.

Gracias mujer - madre por existir para espantar a la tragedia y llevarnos a la alegría.

viernes, 12 de febrero de 2010

Miguel Hernández, cronista bélico

Miguel Hernández declamando su poesía ante los soldados del Quinto Regimiento

Publicado: ARGENPRESS CULTURAL

Autor: Pedro Antonio Curto

En una carta al canónigo Luis Armarcha, Miguel Hernández le expresa su deseo de ser periodista. No es extraño pues fue la prensa quien se hizo eco de sus primeros poemas y otros escritos. La actividad periodística se mantendría esporádicamente una vez establecido en Madrid, abordando por ejemplo la crítica literaria. Pero es la guerra quien paradójicamente le proporciona la posibilidad de cumplir en parte esa vocación.

El poeta participa en la guerra desde un primer momento, al principio como un miliciano más y luego ejerciendo diversas funciones, en particular la de Comisario de Cultura del Batallón “El Campesino”. Participa así en primera línea de los aspectos humanos, de los conflictos sociales y políticos que conllevan una guerra. Esto unido a un claro compromiso ideológico en defensa de la República. Unas vivencias personales que inciden en una conocida producción poética, pero también inspiran unos menos conocidos artículos periodísticos.

Estas colaboraciones se publican en órganos de prensa, la mayoría creados con motivo del conflicto bélico: “Al ataque”, “Acero”, “Ayuda”, “Frente Sur”, “Avanzadilla”, “Nuestra Bandera”, entre otros. La prosa periodística de Miguel Hernández es épica y pasional, habla decididamente a favor de ganar la guerra, ensalza las victorias republicanas, trata de dar ánimo a los combatientes, sin olvidarse de la tragedia humana que suponen la violencia y la muerte. Pero una de las cuestiones más interesantes es la visión crítica que Miguel Hernández ofrece de diversos aspectos que se producen en la guerra.

El poeta tenía una visión integral del conflicto bélico, que no sólo incumbía a los soldados, sino al conjunto de la población que deberían formar un muro social que parase el avance del fascismo y al mismo tiempo revitalizase los ideales que sustentaban la II República: una regeneración ética, civil y democrática de la idea de España. Participante activo en la defensa de la capital española, escribe el artículo: “Defensa de Madrid y las ciudades de retaguardia”, en el que critica a las poblaciones que más allá de la propaganda siguen ajenas a la sangre que se derrama en el frente: “Ennobleced vuestro aspecto, ciudades de retaguardia: dignificar vuestro corazón. No deseamos que os metáis en lágrimas, no: pedimos que ordenéis vuestro cuerpo y vuestra alegría; y arranquéis de vuestro suelo a los revolucionarios de relumbrón y a los héroes de opereta,” llega a decir. Una cuestión que aborda en otro artículo al referirse a Jaén, de la que dice sólo tras un bombardeo, conociendo el sufrimiento y la muerte, han tomado conciencia de que la guerra también les afecta.

Destaca su manera de ver al combatiente, alejada de la visión tópica del soldado destructor y autodestructivo. Así señala en “El regreso del soldado”: “No abusara de la bebida, ni de condición masculina (...) Cuidará de su cuerpo como el arma combativo que es y las habitaciones limpias, el aire, el sol y el libro que agudice sus conocimientos...” Unos planteamientos casi didácticos, quizás fruto de su labor en las misiones pedagógicas, que muestran a un Miguel Hernández ajeno a las concepciones militaristas tradicionales, aún cuando utilice un tono bastante militarista.

Una de sus criticas fundamentales es la que dirige a sus compañeros de letras en “Hay que ascender las artes hacia donde la guerra ordena”. Participante en la Alianza de Intelectuales Antifascistas, no observa un compromiso suficiente más allá de las declaraciones, sino que los ve alejados y en particular sus obras, así dice: “Los hombres de la pintura, la escultura, la poesía, las artes en general, se ven hoy en España impelidos hacia la realización de una obra fundamentalmente humana que no han comenzado a realizar todavía.” Unas opiniones que se ven reflejados en su correo y también en otros testimonios, en especial los versos de “Llamo a los poetas”, un agónico canto donde llega a citar a los poetas por su nombre.

En la mayoría de los artículos utiliza un lenguaje sencillo, que en muchos casos parece improvisado, fruto del momento. No tienen un gran contenido poético, aunque no olvida el énfasis y la retórica, utilizando en general frases largas y adjetivos contundentes. Las crónicas de más acción son muy visuales, lo cual son una muestra de su visión como autor teatral y su interés hacia el cine.

Al igual que ocurre con su escritura poética, las crónicas de guerra pasan de un inicial entusiasmo, a un tono más reflexivo y pesimista, crudamente realista, como ocurre en “No dejar solo a un hombre”, que muestran el inicio de la derrota republicana y la paradoja de un escultor de la palabra embutido en un traje de soldado.

Se pueden considerar estos artículos y crónicas, como una parte más de su obra, pues más allá de su consideración literaria o calidad, son fruto de la literatura en la guerra, precisamente cuando la literatura está a punto de perderse, de silenciarse, encontrando frente a esta situación un motivo de pasión, un motivo para relanzarse. Y es posible que estas palabras escritas en diarios improvisados, no sean ajenas a los magníficos versos posteriores, muchos de ellos realizados en prisión, que consagrarían su obra poética.

domingo, 7 de febrero de 2010

El tiempo no importa para la Asamblea

Editorial del semanario En Marcha 1473

Es de dominio general que la Asamblea Nacional incumplió el plazo determinado por la Constitución para aprobar un conjunto de leyes que requieren ser puestas en correspondencia con lo que ahora estipulanlos preceptos constitucionales; los llamados de atención al respecto no tuvieron valor, a la final… la mayoría manda. En todo caso, imbuidos con la ideade cumplir con la “revolución legislativa”, los asambleístas de PAIS se impusieron como segundo (e ilegal) plazo el mes de febrero, pero es por demás notorio que tampoco podrán cumplir.

¿Huboexceso de euforia y subjetividad cuando establecieron la obligatoriedad de aprobar determinas leyes en un periodo concreto? Posiblemente así ocurrió, pero esa es su propia responsabilidad, pues, la mayoría de los asambleístas de PAIS actuaron también en Montecristi. Pero más allá de eso, el incumplimiento de la Asamblea con el país se debe a la incapacidad legislativa mostrada por quienes la controlan, a lo que se añaden las discrepancias existentes al interior de los asambleístas del gobierno. En temas como la Ley de Comunicación o el pedido de renuncia al Fiscal General, Washington Pesantez, el bloque gobiernista ha actuado fraccionado.

En otros temas también se ha puesto a flote la diversidad de visiones políticas anidadas en el movimiento de Correa, que van desde las que trabajan por una mayor derechización del gobierno, pasan por quienes pugnan por imprimir una política “centrista”, hasta llegar a los que se consideran parte de la vertiente de izquierda. Correa los unifica, más por pragmatismo político que por convicción con un proyecto que, en esas esferas, no está claro hacia dónde mismo va o debe ir.

En todo caso, con esta nueva prórroga la Asamblea Nacional será por más tiempo el centro del principal debate político del país, debido a la naturaleza y trascendencia de las leyes que se encuentran en carpeta. Temas como el hidrocarburífero, educativo, laboral, de ordenamiento territorial, etc. se presentan controversiales porque en ellos se juegan intereses de distintos sectores sociales y expresan las posiciones ideológicas y políticas de los mismos.

La heterogeneidad política de PAIS y la acción del gobierno en los últimos meses debe alertar al movimiento popular para impedir que en esas leyes se meta contrabando adornado con el engañoso léxico de la “revolución ciudadana”y el “socialismo del siglo XXI”. La Asamblea Nacional debe convertirse en el centro de movilización de los diversos sectores populares para que se legisle a favor de los intereses de los trabajadores, de los pueblos y del Ecuador, para impedir también que la inconsecuencia política de algunos sectores de PAIS sea aprovechada por la derecha y salgan leyes que en poco o nada se diferencien de las que aprobaba el viejo Congreso.

La propaganda de Correa, una aguja contra los pueblos


Publicado en el semanario En Marcha

Según una encuesta realizada por CEDATOS a principios de año, entre las razones por las que Rafael Correa ha disminuido su popularidad se encuentran: la actitud prepotente y autoritaria del Presidente, el irrespeto a las leyes y a la Constitución, el avance de la crisis económica, el incremento de la corrupción, el avance de la delincuencia, la publicidad desmedida, el despilfarro del presupuesto, etc.

Uno de los motivos que destaca es el aumento del rechazo a la propaganda que realiza el gobierno; alrededor del 61% de la población se encuentra en contra de las cadenas del gobierno y el 700% está en desacuerdo con la forma de intensidad de la publicidad que realiza el régimen.

Es claro que el gobierno desde el principio de su gestión ha impulsado grandes campañas de publicidad para afianzar su popularidad y dominio ante los ecuatorianos. Según Vinicio Alvarado -secretario de comunicación- la “estrategia publicitaria se divide en tres piezas: 1. los comerciales de televisión para informar qué hace el gobierno con la plata del pueblo, en los cuales no aparece Correa; 2. Los comerciales de contenido emocional que buscan conseguir cambios de conducta, en los que sí aparece la imagen de Correa; y, 3. La información sobre la visión del gobierno, que incluye las cadenas, los enlaces radiales sabatinos, el periódico El Ciudadano y la página web”.

Para cumplir con los propósitos planteados por Alvarado se ha invertido una alta suma de dinero. Se calcula que alrededor de 17 millones de dólares sirvieron para la publicidad y la propaganda en el año pasado, convirtiéndose el gobierno en uno de los 15 mayores anunciantes de televisión y sobrepasando a los monopolios de la telecomunicación como Porta y Movistar. En los últimos 11 meses el Régimen pautó 712 horas de publicidad en la Televisión y en el 2009 se han difundido por lo menos dos cadenas nacionales por semana, sumando a ello los enlaces sabatino que el primer mandatario impulsa como una supuesta tarima de rendición de cuentas, pero que en realidad se han convertido en una sala de juzgamiento y calumnia a quienes no apoyan su administración, como lo ha hecho en contra del movimiento indígena, los maestros, los estudiantes y trabajadores.

El régimen apela a una publicidad funcionalista que no pretende que las personas puedan reflexionar sobre el contenido de las publicaciones, sino que solamente respondan ante el estímulo y así conseguir una determinada respuesta, siguiendo el principio funcionalista de “la aguja hipodérmica”.

La campaña impulsada por el gobierno es asfixiante, en ella se repite incansablemente determinados conceptos asociados con “el nacionalismo”, la “revolución ciudadana”, el mesianismo de Correa y la confrontación contra los sectores populares. Sin embargo se está llegando a la saturación de los mensajes, es decir que al contrario de lo que esa publicidad busca, el cansancio se va transformando en rechazo.

domingo, 31 de enero de 2010

Eisenstein un revolucionario en el Cine


Por: Xavier Andocilla

Publicado en el Quincenario Opción en los meses de enero y febrero del 2008

Introducción.

En el contexto político que vive nuestra sociedad se ha impulsado un discurso que tiene como objetivo confundir y desorientar a los sectores populares e intelectuales, se compara al socialismo como un estado autoritario, donde no existe democracia y elimina las cualidades de los individuos. Las clases dominantes plantean que la sociedad socialista no permite el desarrollo del arte y la cultura, que la dictadura del proletariado restringió a los artistas e  intelectuales en su creatividad. 

Para sustentar estas tesis han tenido que tergiversar y ocultar la historia, utilizan como caballo de Troya una campaña que oculta los aportes que dieron  muchos referentes artísticos y culturales para el desarrollo de la humanidad, a la vez, han echado lodo a los artistas e intelectuales que han forjado una estética en contra del capital y a favor de los intereses de los pueblos.

Un ejemplo de las acciones en contra del arte revolucionario es lo realizado contra la figura de Serguéi Eisenstein, cineasta que llevó a la pantalla gigante  a los sectores populares, convirtió a obreros y campesinos en artistas de cine y elaboró películas como la Huelga, el Acorazado Potenkín, Octubre de 1917, etcétera, en los que se exponen los más altos intereses de los trabajadores.

Los aportes impulsados por Serguéi Eisenstein al desarrollo del arte, principalmente del cine, han sido ocultados por la historia burguesa y han creado un sinnúmero de comentarios para descalificar su trabajo; es por eso que en la conmemoración de los 110 años del nacimiento de este revolucionario, es necesario recoger sus enseñanzas y planteamientos que permitirán desenmascarar los criterios de la burguesía y el imperialismo, a la vez, demostrar que el socialismo es la sociedad en la que  se potencia las mejores cualidades de los seres humanos para beneficio de toda la sociedad.

Antes de la revolución.

Serguéi Mijaílovich Eisenstein nació el 23 de enero de 1898 en Riga (ciudad de la Rusia zarista). Su padre Mijaíl Ósipovich Eisenstein era  ingeniero urbano del departamento de carreteras del gobierno provincial de livonio. Su madre Yulia Ivanoval, era una mujer de clase media e hija de un comerciante de  gabarras en San Peterburgo.

En aquellos días “la Rusia Zarista era una verdadera cárcel de los pueblos. En su territorio habitaban numerosas nacionalidades no rusas, privadas de sus derechos y sometida a todos tipo de ultrajes y humillaciones”[2]. El niño Eisenstein por ser de herencia jude aleamán era constantemente  discriminado y en la escuela  se manifestaba un verdadero odio nacionalista contra él.

Desde muy corta edad, Serguéi Eisenstein, fue influenciado por la literatura, sus anhelos de rebeldía se avivan mientras leía los relatos de la revolución Francesa y la Comuna de París. Estos acontecimientos influyeron en la conciencia de Serguéi, como lo señaló años más tarde en sus notas autobiografías, “la historia de Francia fue una de las primeras cosas que me interesaron […] por algún milagro, ‘el impresionable niño’ tropezó con más obras históricas en las estanterías de su padre. En esa biblioteca de un ciudadano honrado que había prosperado hasta ocupar un alto cargo, esos libros parecían fuera de lugar. Pero allí descubrí 1871 y la Comuna de París, en una edición francesa llena de ilustraciones”.

Tras terminar la secundaria se inscribió en el Instituto de Ingeniería Civil de Petrogrado, continuando así la tradición familiar de ser ingeniero. Objetivo que no satisfizo su anhelo de convertirse en artista, sueño que lo fue forjando en sus múltiples visitas al teatro, el cine y la opera.

Sin ningún incidente trascurrieron sus estudios en el Instituto hasta la llegada de la revolución de 1917. Por los acontecimientos que sucedían, el edificio fue clausurado y convertido en centro de las fuerzas zaristas y asignado al regimiento Ismáilov. Influenciado por los sucesos revolucionarios se enlista en las milicias de la ciudad y comienza a elaborar múltiples dibujos y caricaturas en la que  relatan los hechos que  se desarrollaban y que saldrían publicados en el periódico “la Gaceta de San Petersburgo” bajo el seudónimo de Sir Gay.

La revolución social liberó a Eisenstein

Bajo la dirección del Partido Bolchevique, el 25 de octubre de 1917 (según el viejo calendario Ruso), conquistan el poder los trabajadores y los pueblos, derrocan al gobierno provisional de Kerenski y proclaman la construcción de la Dictadura del proletariado en Rusia. Los enemigos del naciente poder de la clase obrera utilizaron distintos medios para subvertir la revolución, escondieron los alimentos e inclusive impulsaron  acciones armadas como la guerra civil.

La revolución liberó a las clases oprimidas y a las nacionalidades que existían en Rusia; al eliminar la propiedad privada sobre los medios de producción, las personas lograron decidir su futuro y el de su Patria, se potencializaron las mejores cualidades de los seres humanos y se pusieron al servicio del desarrollo material y cultural de los pueblos. Como lo señaló Serguéi Eisenstein, “la revolución me dio lo más valioso en la vida: me convirtió en un artista. De no haber sido por ella, nunca habría roto la tradición, trasmitida de padre a hijo de ser ingeniero. La revolución me introdujo en arte, y el arte, a su vez  me llevó a la revolución…”.

Eisenstein, influenciado por las ideas emancipadoras, se enroló en el Ejercito Rojo como ingeniero a principios de la Guerra Civil, y viajó a construir puentes en el río Neva y fortificaciones alrededores de Petrogrado.

Mientras cumplía las tareas de defender la patria, se contactó con la Casa de la Cultura de Velikie Lukie, provincia en la que existía una buena organización teatral liderada por Konstantín Yeliséiv; en esta institución se presentaron varias obras cortas de teatro dirigidas por el joven Serguéi, estos fueron sus primeros pasos para su posterior carrera como.

En octubre de 1920 deja el instituto de Ingeniería Civil y se dedica por completo a la actividad artística, con los anhelos de impulsar el arte revolucionario y luchar en contra del teatro del pasado; se vincula así con los nuevos movimientos artísticos que surgían influenciados por la revolución de octubre. En enero de 1921 es contratado por el teatro Proletkult (cultura proletaria), que fue creado en la revolución de febrero de 1917 y alcanzó un importante desarrollo después de la Guerra Civil.

Por sus altos conocimientos en el arte y su destacado rol de liderazgo, Eisenstein es nombrado director artístico del Teatro Itinerante del Proletkult, al que se le denominó Pere Tru (los actores ambulantes). La primera función que se presentó en el Teatro itinerante fue 'Hasta el más sabio se equivoca', de Alexander Ostrovski; de esta obra se recogió la trama original y se la adaptó a las necesidades y condiciones de la sociedad rusa.

El trabajo que desarrollaron 'los actores ambulantes' tenía la misión de exponer lo más importante del pensamiento humano, destruir las viejas instituciones del teatro y sustituirlas por un espacio que exhiba los logros realizados en este ámbito. Colocaron las obras teatrales al servicio de las masas e incorporaron a los sectores populares en la participación artística. 'Los actores ambulantes' tenían la misión de convertir al arte en una herramienta de educación ideológica y política para el pueblo.

La última producción teatral de Serguéi Eisenstein, antes de encaminarse a la labor cinematográfica, fue la 'Mascara de Gas', que  tuvo como escenario la fábrica de gas de Moscú, en marzo de 1924. Para esta obra,  según los testimonios de Ronald Bergan  “el público se sentaba en unos bancos de madera colocados en fila en la fábrica mientras las maquinas seguían funcionando. Los actores no llevaban maquillaje y la ultima escena estaba programada para que coincidieran con los obreros del turno de la noche, que relevaban a los actores y se ponían a encender sus fuegos.

El cine y el socialismo

Al terminar la Guerra Civil en Rusia y combatir a la sublevación contrarrevolucionaria,  todas las fuerzas rusas se encaminaron a construir la más alta producción de bienes materiales; se impulsó la industrialización socialista con el objetivo de satisfacer las máximas necesidades humanas y con ello se forjó trabajadores con altos conocimientos científicos y técnicos; se impulsó, también, un proceso de educación e instrucción a la población. Bajo esa misión se solucionaron todas las exigencias educativas y culturales de los pueblos, “el arte y la literatura rusa establecidas fueron llevados a la masas. El cine y el teatro comenzaron a producir nuevas y muy variadas demostraciones”[3],  que reflejaban las condiciones sociales y políticas que se desarrollaron en la URSS. Los cineastas rusos, entre ellos Serguéi Eisenstein, dieron importantes contribuciones a la teoría del cine y sus obras cinematográficas eran el reflejo de la armonía de la producción y el arte.

Desde el verano de 1924, Eisenstein dejó la elaboración teatral para dedicarse a la producción de películas bajo el concepto del 'montaje de atracciones cinematográficas', que según el cineasta consistía en “una atracción es lo que entendemos como cualquier hecho demostrable que se sabe y se ha demostrado que ejerce un efecto concreto en la atención y las emociones del público y que, combinado con otros, posee la característica de dirigir las emociones del publico en la dirección dictada por el objetivo de la producción.”

Las obras desarrolladas por Serguéi Eisenstein llegaron a ser escenarios de importantes metáforas visuales que se contrastaban en planos dinámicos y creativos que permitían al público sacar sus conclusiones concientes mientras eran impactados emocional y psicológicamente por una mutua influencia de imágenes; esta técnica la denominó como 'cine puñete' y la desarrolló en todas sus películas.

El director Eisenstein atravesó dos etapas en la producción cinematográfica. La primera comprende desde 1924 hasta 1929, tiempo en el que produce: 'La Huelga', 'El Acorazado Potenmkim', 'Octubre', estas tres cintas se las denominó como la trilogía de la revolución, y, 'Entre lo nuevo y lo viejo'; todas ellas se produjeron sin sonido y en blanco y negro. Estas obras fueron en medio de la lucha del pueblo de la URSS por fortalecer la revolución socialista y como herramienta para estimular los trabajos para la industrialización de la Unión Soviética. Las tres primeras películas describen la lucha de los obreros, los marinos y los bolcheviques por conquistar el poder, a la vez que representan el heroísmo contra la represión zarista; la última obra cinematográfica de este periodo,‘Entre lo nuevo y lo viejo’, se enmarca en la tarea de concienciar a los pueblos rusos y, principalmente, a los campesinos, de la necesidad de la colectivización socialista.

La segunda etapa de la obra de Serguéi Eisenstein comienza en 1938 y terminó en febrero de 1948 (fecha en la que fallece después de un ataque al corazón). En este periodo realiza 'Alexander Nevsky' e 'Iván el Terrible',primera y segunda parte). Estas películas demuestran una madurez técnica del cineasta, logra perfeccionar los primeros planos y el montaje, evoluciona al trabajo con sonido y la construcción del guión es sencilla y fácil de relacionarse con su público; logra generar sentimientos patrióticos en defensa de la Unión Soviética.

'Alexander Nevsky' se estrena el 23 de noviembre de 1938 en Moscú; meses antes de la invasión nazi a la tierras Soviéticas. Se convierte en una pieza histórica, en la que se relata la victoria en siglo XIII del Ejército ruso dirigido por Nevsky ante los alemanes; se convierte en una declaración de guerra y es casi un presagio de lo que sucedería tres años más tarde en la Unión Soviética. El objetivo era agitar la conciencia del pueblo y dar valor en su lucha contra el fascismo tal como lo declaró el mismo Serguéi Eisenstein: “queremos que nuestra película ('Alexander Nevsky') movilice todavía más a quienes participan en la contienda a escala mundial contra el fascismo.”

El 11 de febrero de 1948, un ataque al corazón, la cortina de la muerte cierra la lucida  vida Serguéi Mijaílovich Eisenstein, quien por su acción y comprometimiento a los intereses de la clase obrera se constituye en una de las más grandes figuras de la humanidad. La actividad que desarrolló, aportó trascendentalmente al desarrollo del cine, muchos de los actuales directores del séptimo arte recogen los aportes de este revolucionario para sus trabajos.


[2] Alejandro Rios, Stalin pinceladas biográficas,  Quito Ecuador, junio 2003 pág.7   

[3] PDKP, La revolución de Octubre y la trasformación en las artes y ciencias, Unidad y Lucha Nº 15, ediciones ERE, octubre 2007 Quito-Ecuador,  pág. 135.    

lunes, 25 de enero de 2010

Me caí del mundo y no sé cómo se entra....

Por: Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo

( Para mayores de 30)



Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar..

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!

¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.

Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!

¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

sábado, 23 de enero de 2010

Turubamba, el valle de lodo

Foto de Turubamba actual, archivo de XAR

Por: Xavier A. Andocilla R.

Turubamba es un barrio localizado al sur de la ciudad de Quito, la Av. Teniente Hugo Ortiz corta al sector en una dimensión de 30 metros longitudinales, dividiéndole en dos grandes y desproporcionadas partes, al lado derecho se encuentra “Turubamba Alto” y al izquierdo el “Bajo” .

El nombre del sector provienen de dos palabras quichuas, que unidas significan el valle del lodo, titulo que fue merecido por su pasado, ya que antes de 1970 -año en que es adquirido por el Banco de la Vivienda- este espacio era el pantano de la ascienda del señor Jorge Guerrero Mora.

En sus inicios el barrio no tenía transporte, luz, agua ni teléfono; sus moradores, nostálgicamente se acuerdan los días en que tenían que realizar una gran travesía para llegar a su refugió y como debían esperar horas incansables para conseguir un litro de agua. “Todo lo que hoy tiene el sector -según Adelita Rojas, habitante y ex líder barrial- ha sido conseguido a base del valor y la fuerza de los vecinos”.

Los habitantes tenían que idearse las mil y una formas para conseguir el bienestar, cuentan que en los principios tuvieron que robar la luz de los postes públicos, por que la empresa eléctrica no quería darles este servicio. Según Adelita, “en las noches los vecinos se transformaban en verdaderos hombres arañas y se subían a conectar en los postes los alambres que traían luz a nuestros hogares”.

Todo era un martirio, las cosas no cambiaban a pesar del ingenió de la población, pero tarde o temprano las cosas debían dar un giró de 180 grados, “esta oportunidad fue, según Ángel Puente, el momento en que las mujeres -que eran las que más pasaban en el barrio- se organizaron y capturaron un carro de la Empresa Eléctrica, allí se encontraba las vecinas con sus hijos, que eran todavía niños, entre ellas las que más destacaba era doña Adelita que subida en el carro, amenazando tajantemente a los policías, advirtiéndoles que no se devolverían el vehículo hasta que solucionen sus problemas”.

Hoy, Turubamba es distinto, los niños han crecido y varios de los propietarios ha salido del sector, pero las cosas han cambiado existe trasporte hasta altas horas de la noche, las personas no tienen que hacer largas esperas para el agua y los habitantes no tienen que arriesgar su vida para conseguir la luz; los edificios despintados, hoy se encuentran con colores, algunos murales tienen la presencia de garabatos escritos por adolescentes y sus grupos de jorga. Antes no llegaba ni la camioneta, hoy va el trole. Las personas no veían un futuro en su domicilió y hoy se sienten augustos en estar en el.

Para entender como se ha desarrollado los imaginarios urbanos del actual Turubamba, partimos en ver las historia, las leyendas y los personajes destacados del viejo “Valle de lodo”, pero para conseguir ese objetivo es necesario entender lo planteado por Armando Silva en su libro “imaginarios urbanos” y en donde dice que "los imaginarios no son sólo representaciones en abstracto y de naturaleza mental, sino que se ¢encarnan¢ o se ¢in-corporan¢ en objetos ciudadanos que encontramos a la luz pública y de los cuales podemos deducir sentimientos sociales como el miedo, el amor, la ilusión o la rabia.

Dichos sentimientos son archivables a manera de escritos, imágenes, sonidos, producciones de arte o textos de cualquier otra materia donde lo imaginario impone su valor dominante sobre el objeto mismo. De ahí que todo objeto urbano no sólo tenga su función de utilidad, sino que pueda recibir una valoración imaginaria que lo dota de otra sustancia representacional.” (Las negrillas son mías).

Partiendo de esta premisa se puede decir que el barrio de Turubamba es un conjunto coordinado de símbolos, que componen un todo organizado y en el que cada elemento o componente tienen una función especifica y que permite construir una sedimentada red, la misma que diferencia de otro sector, es decir, que muchos de los componentes que existen en Turubamba, a pesar de que tienen elementos parecidos con otros sectores, una de las particularidades son los grandes multifamiliares de cinco pisos, están constituíos de 15 departamentos.

Pero estos elementos formales no son solamente los que ocupan, sino que “la ciudad es mucho más que un espacio físico construido. La ciudad también es su gente y lo que ellos perciben, generan e imaginan.” Por lo que las diferencias no solo se encuentran en las figuras o formas de la ciudad o sector, ya que cada uno de ellas tienen su propio estilo, por lo que mas bien se localizan en las percepciones que tienen las personas del barrio; se puede señalar que las forman generan susceptibilidades, emociones y percepciones a las que son objeto la población que habita en aquellos lugares, ello produce una determinada escritura o representaciones, a la vez esas representaciones afectan a la urbe y encaminan el uso social de los espacios, es por ello que las personas se encuentran confortables con un lugar que geométricamente es cuadrado.